viernes, 5 de febrero de 2010


Manipulando la democracia



Una cosa es abrir un blog, y otra muy diferente es tratar de llenarlo... ya veremos cuánto me demoraré para publicar alguna otra cosa, por el momento les presento una recopilación de información acerca de un tema que pienso que es importante y del que muchos ni tienen la más mínima idea: El referendo del agua como derecho fundamental de los colombianos.

Trataré de ser breve para que los pocos que por alguna razón lean esto NO se aburran... ya luego juzgarán si esto es importante para ustedes o no.

Hace poco recibí un correo que trataba este tema, mencionaba que se tiene planeado realizar tres referendos el mismo día (segunda reelección, agua y cadena perpetua) y que eso beneficiará que se apruebe el tercer mandato de Uribe (necesitan que 7 millones de personas participen y, obviamente, que la mayoría de votos sean favorables), pero………….. eso es otro cuento (a la fecha en que se escribe este texto no se ha aprobado el referendo para la reelección [1]), así que comencemos con nuestro tema, tal vez nos proporcione herramientas para opinar sobre lo anterior.

1. Hace unos años el Comité Nacional en Defensa del Agua y de la Vida (CNDAV) inició una campaña para "consagrar el derecho humano fundamental al agua potable y garantizarlo a través de un mínimo vital gratuito, la protección para los ecosistemas esenciales para el ciclo del agua y la gestión pública del agua en el país".

2. Se recolectaron más de dos millones de firmas, la iniciativa se presentó al Congreso en octubre del año 2008 [2].

3. En Abril de 2009 la Cámara aprobó un texto diferente al firmado por más de dos millones de personas.[3][4]
* Se eliminó la consagración del derecho fundamental al agua potable, el reconocimiento del agua como bien común y público.
* Se eliminó el uso prioritario de los ecosistemas esenciales al ciclo del agua para este fin, y, cosa curiosa:
* Se eliminó la prohibición de privatizar la gestión del agua y del servicio de acueducto y alcantarillado, sin ánimo de lucro. (Que conveniente, no?)

4. En Noviembre de 2009 los activistas defensores de la propuesta inicial recogieron 25000 firmas y las enviaron para que se respetara el texto original.[5][6]

¿Cómo terminará esta historia?¿Resultaran vencedores (again) unos pocos personajes que han buscado, buscan y buscarán siempre imponer sus intereses particulares sobre los intereses de aprox. unos 44 millones de personas, incluidos usted y yo? No olvidemos que la principal razón por la que esto sucede es nuestra indiferencia.

Hasta pronto!

miércoles, 27 de enero de 2010


"Justicia" y "democracia" en Colombia



Esta entrada va dirigida a quienes deseen informarse un poco sobre su país, son simplemente algunos datos que pueden interesarle a las personas que consideran importante enterarse de la realidad de Colombia.

Bueno... me imagino que a estas alturas ya muchos habrán dejado de leer, porque “¿a quién le importa lo que pasa en este país? De eso que se preocupen los políticos...” lamentablemente ese parece ser el pensamiento de la gran mayoría de colombianos.

Se han preguntado alguna vez ¿por qué en Colombia hay 20 millones de personas que sobreviven por debajo del umbral de pobreza y otros 7 millones que viven en la miseria?¿por qué Colombia ocupa el puesto número 13 en el ranking de desigualdad de ingresos por países [1]? ¿cómo es posible que el 20% de la población más rica se quede con el 61.70 % de los ingresos totales mientras que el 20% de la población más pobre apenas obtiene el 2.90%[2]?

¿Sabían que el 0.06% del total de propietarios, entre los cuales se encuentran narcotraficantes y paramilitares, son los dueños del 61% de las tierras de este país[3]? No se pueden pasar por alto los escándalos protagonizados por políticos inescrupulosos aliados con facciones de estos grupos ilegales, ¿o quién no ha escuchado hablar del término “parapolítica”? Se dice de aplicar “justicia” a dichos personajes, los cuales, casi siempre, tienen todas las garantías para alargar los procesos y demostrar su “inocencia”, lo que en la mayoría de los casos desemboca en la condena de algunos incautos que no cuentan con el poder suficiente para enfrentarse a las leyes, que como es bien sabido, son para “los de ruana”. Es fundamental mencionar que el proceso de éxodo masivo a las ciudades, que comenzó en la década de los 30, ha continuado hasta la fecha, siendo los grupos implicados en estas oscuras alianzas actores principales durante los últimos años; la población urbana que en 1938 representaba el 28% de los colombianos, había subido hasta un alarmante 76% en el año 2005, no sobra decir que este fenómeno está directamente relacionado con el déficit de viviendas, de educación y especialmente de trabajo, factores detonantes de la actual problemática social. Actualmente se estima que hay entre tres y cuatro millones de desplazados en Colombia [4].

No puede hablarse de “justicia” en un país donde campean el desempleo y la desigualdad, la falta de educación y oportunidades, un país donde hay más armas que instrumentos de labranza, donde impera la “ley del más fuerte”, donde se ven casos como los famosos “falsos positivos”, que son posibles por el abuso de la fuerza y la explotación de la ignorancia de algunos jóvenes que por falta de oportunidades se dejan deslumbrar por falsas promesas.

No puede hablarse de “democracia” en un país donde sólo dos partidos políticos se repartieron el poder por más de un siglo y medio, hasta la elección en el 2002 de un presidente militante de un partido “independiente” de éstos; un país donde el “cuarto poder” es usado hábilmente por un pequeño círculo de poderosos monopolios, sus dueños, quienes dicen ser abanderados de los derechos y la libertad de expresión, cuando en realidad su misión y su visión tienen un norte muy bien definido: su propio beneficio.

Tal parece que en Colombia, el hecho de pensar críticamente es una infracción a la ley, y por tanto, las personas que lo hacen y tratan de sacar de la ignorancia a sus compatriotas son perseguidas y cazadas. Para ilustrar lo anterior basta con mencionar un caso (sin olvidar que hay cientos de casos) muy conocido, el de Jaime Garzón, periodista que se destacó por usar su trabajo en los medios de comunicación para combatir y denunciar la corrupción, llamando a cuentas a importantes personajes públicos y grupos ilegales, quienes vieron el asesinato como la mejor forma de callar su voz.

En Colombia la impunidad se ha convertido en un hábito, algo cotidiano, hoy en día, ni los actos más sórdidos causan grandes manifestaciones de rechazo. La desaparición forzada ha pasado a formar parte de los males comunes, mal que solo es noticia cuando de trata de una importante personalidad política o militar, pero ¿qué hay de los otros cientos de personas retenidas contra su voluntad?

La invitación es la siguiente: comenzar a construir un pensamiento crítico a nivel personal, que permita aportar a la construcción de una nueva sociedad.

La mentalidad pública debe comenzar a cambiar, y esto sólo será posible cuando ese colombiano promedio, que se ha visto envuelto en medio de toda esta realidad sin tener bases ni argumentos para encontrar una explicación válida, comience a cuestionarse, comience a entender que él hace parte de la materia prima de este país y se dé cuenta que no se puede esperar que un gobierno solucione todos los problemas. La mediocridad no puede seguir siendo una costumbre, el colombiano debe cambiar esa mentalidad donde sólo se celebran triunfos ajenos.

Se debe comenzar a cambiar la mentalidad que sólo busca la riqueza fácil y rápida, se debe cambiar un paradigma donde la “malicia indígena” o “viveza” se usa principalmente para buscar la forma de hacer trampa. Colombia podrá cambiar su realidad cuando las telenovelas dejen de ser el principal producto de la televisión nacional, cuando su audiencia sea más crítica y no simples espectadores pasivos, cuando el porcentaje de lectura de los colombianos deje de ser de menos de un libro por persona al año, cuando esas personas que dedican tiempo a leer/reenviar esas cadenas de correos basura se interesen también en cultivar su mente y ni hablar de lo bueno que podría ser que muchos jóvenes que pasan varias horas al día chateando y conectados a las redes sociales hicieran otras actividades con el mismo gusto.

De esta forma comenzará a cambiar la realidad… y la clase dirigente se verá obligada a actuar más justamente.

Yo creo que "la revolución de las cosas pequeñas" es posible, yo creo que cada uno de nosotros tiene algo valioso que aportar, ¿qué dices?

Les dejo la inquietud...

Hasta pronto.


Hasta que me decidí...


A quien pueda interesar......

No puedo recordar exactamente hace cuanto tiempo tenía ganas de abrir un blog, luego de muchos aplazamientos ha llegado la hora, ahora la cuestión será tratar de llenarlo con publicaciones que puedan aportar algo a quien por alguna razón llegue a este pequeñísimo espacio virtual.

La idea es plasmar aquí algunas reflexiones personales, escribir sobre los temas de actualidad que me llamen la atención y también dedicar algunos post a temas relacionados con mi campo de acción, la informática, y si trataran temas de seguridad sería mucho mejor.

Siempre quedo fascinado cada vez que leo a uno de esos escritores talentosos, capaces de entretener y de absorber por completo a sus lectores, supongo que en ausencia de talento innato lo único que puede ayudar es la práctica y la voluntad, así que…. a escribir!